Apuntes de Hierbas

Plantas para la vesícula biliar inflamada que encontré en mi fichero

Mirá, te cuento cómo empezó esto. Una noche de invierno acá en el Centro, después de una cena familiar de esas que tienen demasiada grasa, sentí que el costado derecho me pesaba una tonelada. Abrí mi Notion para buscar alivio en mi 'fichero' mientras el viento golpeaba la ventana de mi apartamento de la calle San José. Ahí fue que me di cuenta de cuánto había cambiado mi forma de ver las cosas desde que la biblioteca cerró en 2020 por nueve meses y empecé a estudiar esto.

Antes de arrancar, te tengo que decir una cosa por honestidad: los cursos que cito en estas notas tienen enlaces de seguimiento. Eso significa que Hotmart me paga una comisión si decidís matricularte desde acá, pero el precio para vos es exactamente el mismo. Solo vas a ver acá cursos que yo misma terminé de estudiar de punta a punta, porque como bibliotecaria, no me gusta recomendar material que no esté bien organizado. No soy médica ni naturópata, solo una persona que clasifica información para entender mejor su propio cuerpo.

¿Cómo sé si es la vesícula o solo que comí de más?

Esa fue la primera pregunta que me hice. Antes de estudiar el curso de la profe Susana, yo pensaba que cualquier dolor de panza era igual. Pero mirá, en el curso aprendí que la vesícula biliar es un órgano chiquito, de unos 7 a 10 cm de largo, que se encarga de guardar la bilis. Tiene una capacidad de apenas 30 a 50 ml (poquísimo, si lo pensás), pero cuando se inflama, se siente como si tuvieras una piedra pinchándote las costillas.

En el curso Aprende Plantas Curativas, explicaban que la pesadez justo debajo de las costillas del lado derecho, sobre todo después de comer algo frito, suele ser la señal típica. Lo que todavía no me queda del todo claro, y lo anoté como duda en mi fichero, es cómo diferenciar perfectamente ese dolor de un espasmo en el colon, porque a veces se me mezclan las sensaciones. Por eso, si el dolor es fuerte o tenés fiebre, ni lo dudes: tenés que ir a la guardia del Hospital de Clínicas o a tu mutualista. Las plantas son para acompañar procesos leves, no para emergencias.

Mano escribiendo apuntes sobre la vesícula biliar junto a una computadora

Lo que aprendí sobre las plantas 'amigas' de la vesícula

Cuando empecé a desglosar el módulo de digestión, me encontré con dos términos que me volaron la cabeza: coleréticos y colagogos. Yo no tenía ni idea de que existían. Según lo que anoté de las clases, las plantas coleréticas hacen que el hígado produzca más bilis, y las colagogas ayudan a que esa bilis salga de la vesícula hacia el intestino.

La estrella del curso para esto es la alcachofera (Cynara scolymus). La profe explicaba que ayuda un montón cuando sentís la digestión lenta. Yo intenté secar mis propias hojas de alcachofera una vez, pero fue un desastre: se me llenaron de moho por no entender la humedad que tenemos acá en Montevideo, que te arruina cualquier herbario si no tenés cuidado. Ahora prefiero comprarlas ya secas en la herboristería de la esquina o usarlas frescas si voy a cocinar.

Otra que mencionan mucho es el diente de león. Mirá que yo antes lo veía como un 'yuyo' de vereda y resulta que para la vesícula perezosa es de lo mejor que hay. Eso sí, el curso aclara algo importante: si sabés que tenés piedras (cálculos) grandes, no podés andar tomando plantas que estimulen la salida de bilis sin supervisión médica, porque se te puede trabar una piedra y ahí sí que terminás en el quirófano. Siempre es mejor consultar al Ministerio de Salud Pública o a tu médico si tenés un diagnóstico de cálculos.

El problema de los turnos rotativos y la digestión

Acá es donde mi fichero se pone específico. Tengo una amiga que trabaja en el sector salud con turnos rotativos y siempre se queja de la vesícula. En uno de los módulos avanzados del curso, se hablaba de cómo el ritmo circadiano (nuestro reloj interno) regula la producción de bilis. Si trabajás de noche y comés a las tres de la mañana, tu vesícula está 'durmiendo' y le cuesta un montón procesar esa comida.

Para la gente que tiene estos horarios cambiantes, el curso sugería que las infusiones amargas no se tomen 'cuando te acordás', sino unos quince minutos antes de la comida principal, sea a la hora que sea. Esto ayuda a 'despertar' el sistema biliar. Yo misma, cuando me quedo haciendo horas extra en la biblioteca clasificando archivos nuevos y salgo tarde, noto que si no cuido ese horario, la pesadez me dura hasta el otro día. A veces, ese cansancio que sentimos no es solo falta de sueño, y por eso tengo una sección en mi fichero sobre cómo usar plantas para el cansancio y falta de energía que complementa muy bien este tema digestivo.

Hojas de alcachofera y raíces de diente de león para infusión

Mi sistema de organización: El Fichero de Notion

A veces pienso que si mi jefa en la biblioteca viera que uso el mismo sistema de clasificación para mis tés que para los libros de historia, se reiría de mí. Pero es la única forma que encontré de no marearme con tanta información de los cursos de Hotmart. En mi Notion tengo etiquetas por síntoma, por planta y por contraindicación.

Por ejemplo, para la vesícula inflamada, tengo anotado el boldo. Pero mirá qué detalle: la profe Susana decía que no hay que hervirlo mucho rato porque se ponen amargas las hojas de una forma que no se puede tomar. Es apenas un escaldado. También anoté que el boldo no se puede usar por tiempo prolongado. Esa es la parte que todavía estoy estudiando: ¿cuánto es 'mucho tiempo'? Algunos dicen dos semanas, otros un mes. Todavía no llegué a esa parte del material con total certeza, así que por las dudas, yo hago descansos largos.

Lo que más me gusta de este proceso es el momento en que apago la luz de la cocina y me quedo solo con el brillo azul de la pantalla de mi laptop iluminando las etiquetas de mis frascos de vidrio. Me hace sentir que, aunque mi madre solo confiara en la farmacia, yo estoy recuperando un saber que mi abuela apenas mencionaba entre mate y mate.

Frascos de vidrio con etiquetas hechas a mano de plantas medicinales

Advertencias que anoté con resaltador

No todo es color de rosa con las plantas. En el curso Aprende Plantas Curativas (que tiene una puntuación de 4.6 por algo, la verdad es muy serio), hacían mucho hincapié en la seguridad. Si tenés las vías biliares obstruidas, las plantas amargas son peligrosas. Es como querer destapar una cañería empujando más agua cuando el tapón está firme: podés romper algo.

También anoté que muchas de estas plantas para la vesícula y el hígado pueden interactuar con medicamentos para la presión o para el corazón. Como yo no sé qué toma cada uno, siempre les digo a mis compañeros de la biblioteca: "Mirá, esto dice mi ficha, pero antes de probar, preguntale al doctor". Es mejor ser precavida, sobre todo si estás tratando otras cosas, como por ejemplo si estás usando algo del material que tengo sobre plantas para limpiar los pulmones.

Una cosa que el curso no cubría del todo y que tuve que buscar por fuera es el tema del embarazo y la lactancia. Casi todas las plantas para la vesícula están contraindicadas o se pide mucha precaución, así que si estás en esa etapa, mejor ni tocarlas sin orden médica.

Cocina a oscuras iluminada por la pantalla de una laptop con un té

¿Vale la pena hacer un curso online?

Si sos como yo, que te gusta tener todo ordenado y no andar probando lo primero que leés en un post de Facebook, te diría que sí. Yo empecé con Aprende Plantas Curativas porque necesitaba una base sólida. Después, cuando ya entendía cómo identificar las plantas y para qué servía cada una, me metí en Recetas Naturales Curativas para tener ideas más prácticas de cómo mezclarlas.

Ese sabor amargo persistente en la parte posterior de la lengua que te dejan estas plantas... mirá, al principio es feo, no te voy a mentir. Pero curiosamente, después de unos minutos, empecé a sentir que la pesadez en el costado derecho empezaba a ceder. Es una sensación de alivio que me confirmó que valía la pena el tiempo que paso tipeando en mi Notion.

Si te interesa empezar a armar tu propio fichero, el material que terminé recomendando es este:

Al final del día, esto de las plantas es un camino de ida. Sigo siendo la bibliotecaria de siempre, pero ahora, cuando veo a alguien en la sala de lectura agarrándose el costado con cara de dolor después del almuerzo, no puedo evitar pensar en qué ficha de mi Notion le vendría bien (aunque me guarde el consejo para mí, por las dudas).

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