Apuntes de Hierbas

Mejores plantas para la caída del cabello según mis apuntes de estudio

Llevo cuatro cursos completos revisados en mi fichero de plantas, y en los cuatro aparece, con distintas palabras, la misma promesa sobre la caída del cabello: que alcanza con un tónico de romero para frenarla. En mi estudio autodidacta de herbolaria para principiantes esa fue la primera idea que anoté, y también la primera que tuve que corregir en mis propias fichas. La combinación de romero y ortiga aparece una y otra vez en el material que fui juntando desde que empecé con esto, pero el modo en que se explica casi nunca cuenta toda la historia.

Antes de seguir, la parte de siempre: algunos de los cursos que menciono acá tienen enlaces de afiliado, así que si te matriculás desde este texto puede que yo reciba una comisión, sin que el precio para vos cambie en nada. Solo nombro cursos que terminé enteros, porque mi costumbre de bibliotecaria no me deja recomendar algo a medio revisar. No soy médica, ni herborista, ni naturópata; soy bibliotecaria del sistema público desde hace seis años, y este fichero nació cuando la biblioteca cerró varios meses durante la pandemia y una amiga me pasó el primer curso como distracción.

El mito sobre la caída del cabello que se repite en los cuatro cursos

El mito es simple y por eso convence tan rápido: si el pelo se cae, hay que ponerle algo encima, y el romero es lo que más se repite en las guías de herbolaria para principiantes. En el curso Aprende Plantas Curativas la profe explica que el Rosmarinus officinalis favorece la microcirculación del cuero cabelludo, y que un folículo mejor irrigado retiene mejor el pelo. Hasta ahí, lo que aprendí coincide con lo que ya sospechaba. El problema aparece después, cuando el mito da a entender que con aplicar el tónico ya está todo resuelto, sin mirar nada más.

Antes de meterme con las plantas, mi manera de resolver cualquier malestar era la farmacia, sin vueltas. Para el dolor de cabeza tensional que me agarraba después de turnos largos en el mostrador, tomaba ibuprofeno, y apenas se pasaba el efecto, el dolor volvía como si no hubiera tomado nada. Me acuerdo de estar caminando por la Rambla de Pocitos una tarde y notar que hacía rato no abría el cajón de las pastillas para la cabeza, no porque hubiera encontrado una planta milagrosa, sino porque había empezado a prestarle atención a lo que me generaba esa tensión en primer lugar. Con el romero pasa algo parecido: atacar solo la superficie, sin mirar la causa, tarde o temprano deja de alcanzar.

Rama de romero junto a apuntes de estudio autodidacta sobre plantas para la caída del cabello

Preparar el tónico sin perder los aceites del romero

Mi hábito de tomar notas estructuradas me salvó de arruinar esto más de una vez. Al principio pensaba que alcanzaba con tirar las ramas en agua hirviendo, pero la profe Susana insiste en la diferencia entre infusión y decocción: para las hojas de romero, que son blandas comparadas con una raíz o una corteza, conviene una infusión bien tapada, para no perder los aceites volátiles apenas se abre el frasco.

Según mis apuntes del segundo módulo, el procedimiento pasa por calentar el agua hasta unos 90°C, justo antes de que rompa en borbotones (como para el mate), poner un par de ramas generosas en un frasco de vidrio, verter el agua y tapar enseguida, y dejar reposar unos 15 minutos antes de colar. Hay quienes preparan tintura en vez del tónico de agua, un método con alcohol que todavía no practiqué lo suficiente como para dar detalles propios. Quien quiera entender bien estas bases de preparación puede revisar cómo preparar infusiones de plantas medicinales y aprovechar sus beneficios, que es donde dejé anotadas las diferencias técnicas del segundo módulo con más detalle. Lo que todavía no tengo claro es cuánto dura exactamente el tónico en la heladera antes de perder propiedades: en el curso hablan de tres días, pero al segundo ya siento que el olor cambia.

Aceite esencial puro: la otra cara del mito

La otra mitad del mito va para el lado contrario: si un poco de tónico ayuda, más concentrado tiene que ayudar más rápido, y ahí el curso fue tajante. La aplicación de aceite esencial de romero sin diluir sobre un cuero cabelludo sensible puede provocar inflamación folicular, y esa inflamación, en lugar de frenar la caída, a veces la empeora. Ahí también aprendí la diferencia entre uso tópico y uso interno: lo que se aplica sobre la piel no se comporta igual que lo que se toma por boca, y mezclar esos dos criterios es otro error común en la herbolaria para principiantes.

Si tenés la piel sensible, ni lo intentes sin un aceite vehicular, como el de almendras o el de jojoba, o directamente quedate con el tónico de agua, que es más suave. Si tenés alguna condición de piel, o usás medicación dermatológica, hablalo con tu médico antes de sumar algo nuevo a tu rutina; el Ministerio de Salud Pública de Uruguay recomienda no reemplazar tratamientos médicos por remedios caseros sin supervisión, y en esto coincido con lo que dice el curso.

Aplicación de tónico de romero diluido en el cuero cabelludo para frenar la caída del cabello

Romero y ortiga: qué hace cada una en mi fichero

En el módulo de 'Fichas de planta' apareció la Urtica dioica, la ortiga, que de chica me decían que ni tocara porque picaba. En herbología se la valora por su contenido de sílice y azufre, dicho así en el curso, como los 'ladrillos' del pelo. Lo que entendí del material es que ayuda a regular el sebo, y que buena parte de la caída se explica por un poro tapado de grasa, no solo por falta de circulación. El curso no explica el principio activo puntual con el mismo detalle que usa para el romero, así que ahí me quedo con la versión general: hay un compuesto responsable del efecto, no la planta entera obrando como un todo mágico.

Combino ortiga con romero en el mismo tónico, aunque el material no cubre bien qué pasa si el pelo ya es seco de por sí; sospecho que la ortiga podría resecarlo todavía más, pero no lo comprobé por mi cuenta como para afirmarlo. Si además tenés otro malestar dando vueltas, como dolores mensuales, tengo aparte unas notas sobre qué plantas medicinales sirven para calmar los cólicos menstruales, sacadas del mismo estudio: casi siempre una planta te termina llevando a otra ficha.

¿Por qué la caída casi nunca se explica solo por el cuero cabelludo?

Esta es, para mí, la parte central del mito: tratar la caída como si fuera un problema exclusivamente externo. Revisando el material del curso, que tiene esa calificación de 4.6 que me terminó de convencer de comprarlo, encontré una clase completa dedicada a la nutrición del folículo desde adentro, algo que ningún tónico reemplaza. Si la alimentación anda floja o el estrés es constante (como el que se acumulaba en la biblioteca en época de devoluciones), no hay romero que aguante solo. Todo esto entra dentro de lo que se llama fitoterapia, el uso de plantas con fines terapéuticos, que es justamente el campo que estos cursos intentan ordenar.

Mi método de estudio autodidacta consiste en eso, básicamente: cada planta nueva se vuelve una ficha en el Notion, con lo que dice el curso, lo que probé yo, y lo que todavía no sé. Yanina, mi amiga de la facultad, me dice cada tanto que ya debería pasar al nivel intermedio, pero prefiero cerrar bien lo básico (el romero, la ortiga, sus contraindicaciones) antes de saltar de curso.

Fichas de romero y ortiga en el Notion de estudio autodidacta sobre plantas para la caída del cabello

Lo que mi fichero todavía no resuelve

El curso dedica un módulo a las contraindicaciones, ese cruce entre qué planta no combina con qué medicamento, pero no cubre cada combinación posible: sería imposible. Nilda, una lectora del blog desde Santa Fe, Argentina, me escribió hace poco preguntando algo parecido a lo de acá, y como ella también lleva una libreta física además de anotar todo en digital, me hizo pensar en cuánto se parece su manera de estudiar a la mía. Le contesté lo mismo que te digo a vos: si tomás medicación o tenés alguna condición de base, la respuesta no está en mi fichero, está en tu médico.

Tampoco tengo del todo claro cuánto pesa cada factor por separado (genética, estrés, nutrición, lo tópico), porque el curso los presenta juntos, como parte de un mismo cuadro, sin dar un porcentaje para cada uno. Prefiero dejarlo así, sin inventar una proporción que no vi en ningún lado, antes que sonar más segura de lo que en realidad estoy.

Este curso fue el que más me ayudó a ordenar todo esto

Si recién estás empezando y querés dejar de adivinar qué planta sirve para qué, buscate una formación estructurada. A mí me sirvió Aprende Plantas Curativas porque no asume que ya sabés botánica y organiza las fichas por uso, no por nombres en latín que nadie recuerda. El material que terminé recomendando, y del que salió casi todo lo de acá, es Aprende Plantas Curativas. Y si ya tenés claro qué planta usar pero te falta cómo incorporarla al día a día, podés mirar Recetas Naturales Curativas, más orientado a la práctica que a identificar especies.

Lo que decidas probar, hacelo con calma, y consultá con tu médico de cabecera si tenés dudas, sobre todo si tomás alguna medicación. El mito de 'con romero alcanza' es cómodo porque es simple, pero la caída del cabello casi nunca tiene una sola causa, y tratarla como si la tuviera es, me parece, el error de fondo.

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