Apuntes de Hierbas

Mejores plantas para la tendinitis y dolor articular tras mis cursos

Tengo catorce fichas marcadas como «antiinflamatorias» en mi Notion de plantas curativas, pero para la tendinitis y el dolor articular que me agarró en la muñeca terminé usando apenas dos. Fue en la biblioteca, acomodando una pila de libros de arte más pesada de lo normal, que la muñeca me avisó con un pinchazo seco, de esos que te dejan la mano medio tonta por un rato. Ahí entendí que todo el tiempo que llevo parada en el mostrador me estaba pasando factura, y que ya no alcanzaba con ignorarlo.

Antes de seguir, una aclaración rápida: algunos de los cursos que menciono en estas notas tienen enlaces de seguimiento, y si alguien se anota desde acá me llega una comisión sin que el precio cambie para esa persona. Solo nombro lo que estudié completo, no recomendaciones al azar.

Mi mamá se crió confiando solo en la farmacia de la esquina y se reía de los yuyos de mi abuela, así que en casa las plantas nunca fueron parte de nada. Cuando la biblioteca cerró nueve meses en 2020, una amiga me pasó un curso online sobre plantas curativas como distracción de cuarentena, y ahí empezó todo. No soy herborista ni médica, sigo siendo bibliotecaria que estudia en sus ratos libres, y lo que sigue es lo que anoté en mis cursos, no una receta para nadie.

Plantas que ayudan de verdad con la tendinitis y el dolor articular

Hasta que no estudié esto, pensaba que cualquier té de hierbas servía para cualquier dolor. En el curso de Susana aprendí que para la tendinitis y el dolor articular conviene ir directo a plantas con un perfil analgésico y antiinflamatorio marcado, no a cualquier infusión calmante de las de toda la vida. Ella insistía mucho en dos: jengibre y cúrcuma.

Según el curso, el jengibre ayuda a bajar la hinchazón cuando se usa de forma constante. La explicación completa de por qué pasa eso a nivel del cuerpo no la vi en detalle, y prefiero no inventarla acá. Lo que sí tengo más claro es la dosis: el material dice que depende bastante del peso de la persona, así que voy con cautela y nunca sin consultar antes con un profesional.

Con la cúrcuma anoté algo parecido al problema de un catálogo mal indexado: sola, casi no la aprovechás. En el curso de Nutrición Holística explican que conviene combinarla con pimienta negra o con algo de grasa, como aceite de coco, para que el cuerpo la use mejor. Si el tema de fondo es la alimentación, tengo otra ficha sobre cómo tratar la acidez con plantas, porque a veces el antiinflamatorio de farmacia te arregla la muñeca y te rompe el estómago.

Esto entra, en términos generales, dentro de lo que el curso llama fitoterapia, un campo bastante amplio que desarrollo mejor en las fichas sobre dormir sin sobresaltos, porque acá me quiero quedar en los tendones. Lo que sí rescato de esta parte es que lo que hace efecto no es «la planta» como bloque mágico, sino sus principios activos específicos, y esos cambian de una planta a otra.

Armando, de forma autodidacta, mi lista de plantas antiinflamatorias

Base de datos en Notion con fichas de plantas antiinflamatorias para la tendinitis

Mi fichero en Notion arrancó como una lista cualquiera y terminó pareciéndose a un catálogo de biblioteca: cada planta con su ficha, su fuente y su nivel de certeza. La forma exacta en que armo cada ficha nueva, paso por paso, la cuento con más detalle en las notas sobre cómo aprender plantas medicinales desde casa, para no repetirme acá.

Anabela, mi compañera de mostrador, mira estas fichas con una curiosidad bastante irónica en el descanso del mediodía. Antes de tomarse en serio cualquier afirmación me pregunta si hay estudios concretos detrás, y la verdad es que la pregunta me hace bien: me obliga a marcar qué es lo que dice un curso puntual y qué es lo que yo doy por sentado sin chequear.

Cuando la planta correcta por fuera no alcanza

Manos masajeando una muñeca con dolor articular antes de aplicar una planta por vía tópica

En uno de los módulos avanzados mencionaron algo que no tenía en el radar: si el músculo alrededor de la zona dolorida está muy tenso, ponerse una planta por fuera rinde poco. El curso lo explicaba como un tema de circulación bloqueada en la zona, sin entrar mucho más en la parte técnica, y yo tampoco me voy a meter ahí porque no la tengo clara del todo.

Antes de aplicar cualquier ungüento, la sugerencia era masajear suave alrededor para «abrir paso». Lo probé en la muñeca y noté diferencia, aunque no podría explicarte por qué con precisión. Esa distinción entre usar una planta por fuera o por dentro la tengo mucho más desarrollada en las fichas sobre el árnica, que es justo la planta que más se presta a esa confusión.

Para dolores localizados también busqué en mis notas sobre remedios naturales para la sinusitis, porque algunas inflamaciones parecen estar conectadas por procesos del cuerpo que todavía estoy tratando de mapear en el fichero. El detalle de contraindicaciones en general lo tengo mejor mapeado en las fichas sobre bajar de peso, no acá. Y el tema puntual de mezclar plantas con medicamentos recetados lo desarrollo más en las notas sobre el azúcar en sangre: la versión corta es que si tomás algo todos los días para la presión o sos diabético, hay que consultar antes con el médico o revisar la web del Ministerio de Salud Pública, porque algunas plantas interfieren.

Mi error con el boldo y la compresa tibia que sí funcionó

Mi error de principiante fue con el boldo. Emilce, una compañera de un grupo de estudio que tengo por WhatsApp desde un curso básico, me mandó una foto de un atado que había visto en el almacén del barrio preguntando si era la planta correcta. Le dije que sí, fui, compré un poco suelto, y lo preparé a ojo, sin saber bien la dosis ni la forma correcta de hacerlo. No sentí ningún cambio, y en algún punto ni siquiera estoy segura de haberlo preparado como corresponde.

Con la raíz de jengibre fue distinto. En el curso Aprende Plantas Curativas, que fue el primero que tomé, vi que las raíces no van en infusión simple sino en decocción: hervidas, no solo tapadas con agua caliente. La diferencia técnica completa entre una cosa y la otra la tengo mejor explicada en las fichas de infusiones para el dolor de cabeza y el estrés, así que acá no me voy a repetir. Tampoco probé todavía la tintura de jengibre; esa forma de preparación, junto con la cataplasma, la comparo mejor en la ficha que pone infusión, decocción, tintura y cataplasma una al lado de la otra.

Jengibre rallado en decocción, un remedio casero para el dolor articular y la tendinitis

Rallar la raíz fresca sobre la tabla de la cocina tiene un olor fuerte, bien distinto al de una bolsita de té ya gastada, y ese cambio de intensidad fue la señal de que esta vez lo estaba haciendo bien. Después de hervirla, mojo un paño y lo aplico tibio sobre la muñeca, y la sensación de calor que baja por el antebrazo calma mucho más que tomar el té solo. Lo que el curso no cubre es cuánto tiempo exacto dejar la compresa puesta; yo la dejo hasta que se enfría, y ahí sigo improvisando.

Lo que todavía no tengo claro, y lo que cambié después de la semana diez

Hay varias cosas de esta parte del fichero que todavía confundo entre sí. No es un tema diurético, por ejemplo: ese capítulo lo tengo más desarrollado en las fichas sobre los riñones. Tampoco es depurativo ni «detox», esa distinción la dejo para las notas sobre el hígado graso, y no tiene nada que ver con los adaptógenos que vi para los nervios. Lo de los aceites esenciales puros tampoco lo toqué en este fichero; ese tema lo tengo mejor explicado en las fichas sobre la piel con acné.

Llevaba más o menos diez semanas anotando esto con bastante más disciplina que al principio cuando, un lunes, me miré en el espejo del baño antes de salir para el turno y noté algo raro: no tenía esa cara hinchada con la que venía despertándome hacía rato. No sé si fue por las plantas, por dejar de ir directo al botiquín, o por las dos cosas juntas, pero la muñeca tampoco me molestaba igual al llegar a casa.

Si tengo que sacar una sola lección de todo este desvío por los tendones, es esta: ninguna planta reemplaza el orden. Lo que me cambió el dolor no fue encontrar la hierba milagrosa, sino empezar a anotar qué probaba, cuánto tardaba en notar algo y qué definitivamente no funcionaba, así dejo de repetir errores como el del boldo.

Para quien está arrancando de cero, el material que termino recomendando siempre es Aprende Plantas Curativas, que es el que usé para armar la base de mi fichero. Y si ya sabés qué planta te sirve pero no se te ocurre cómo prepararla de forma que no sea un sacrificio, ahí entra Recetas Naturales Curativas.

De todas formas, acordate de algo: soy bibliotecaria que estudia esto en sus ratos libres entre estanterías, no profesional de la salud. Lo que a mí me funcionó puede ser distinto para tu cuerpo, y el primer paso siempre debería ser un diagnóstico de alguien con el título correspondiente.

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