
Una tarde gris de julio en la biblioteca del Centro, el frío de Montevideo se siente en los huesos y el ánimo decae frente a las estanterías vacías. El invierno acá puede ser muy crudo para la cabeza, no solo por la temperatura, sino por esa falta de luz que te va apagando. Abrí mi Notion para buscar qué decían mis apuntes sobre el sol de invierno y las plantas que nos ayudan a sostenernos cuando la tristeza pesa un poco más de lo normal.
Antes de seguir, te cuento algo por transparencia: los cursos que cito en estas notas tienen enlaces de seguimiento. Esto significa que Hotmart me paga una comisión si te matriculás desde acá, pero el precio que pagás vos es exactamente el mismo. Solo aparecen acá cursos que terminé de estudiar enteros, como los 4 que ya tengo en mi ficha, porque no me gusta recomendar cosas de catálogo que no pasaron por mi filtro de bibliotecaria.
¿Hay alguna planta que sirva para cuando sentís que nada te motiva?
Mirá, lo primero que anoté en mi fichero es que yo antes pensaba que la melisa era solo para los nervios o el dolor de panza. En mi casa, mi madre solo confiaba en la farmacia y se reía de los yuyos de la abuela, así que crecí sin saber nada de esto. Pero cuando la biblioteca cerró 9 meses en 2020, me puse a estudiar en serio y descubrí que la melisa (o toronjil) tiene una historia mucho más rica relacionada con el espíritu.
Lo que aprendí en el curso
En el curso de Nutrición Holística, que tiene unas 60 clases muy completas, la profe explicaba que la melisa no solo relaja, sino que "alegra el corazón". Según las 135 páginas de material de apoyo que descargué y que todavía consulto, esta planta ayuda a calmar la ansiedad que a veces viene disfrazada de desgano. Es una de las plantas más seguras para empezar, pero en el curso hacían énfasis en que hay que saber diferenciar una infusión de una tisana para no quemar las propiedades.
Lo que todavía no estoy segura
Aunque en los apuntes dice que es excelente para el ánimo, todavía no entiendo bien por qué a algunas personas les da sueño pesado y a otras simplemente las deja más animadas. Supongo que depende del sistema nervioso de cada uno. Lo que sí tengo claro es que, si estás tomando medicación para dormir, tenés que charlarlo con tu médico porque puede potenciar el efecto. Podés leer más sobre recomendaciones generales en la web del Ministerio de Salud Pública del Uruguay.

¿Es verdad que el Hipérico es como un antidepresivo natural?
Esta pregunta me la hice apenas empecé a investigar. Había escuchado el nombre de "Hierba de San Juan" mil veces en internet. Al principio, yo creía que era cuestión de comprarla en la feria y listo, pero mis apuntes me frenaron en seco. Es una planta con la que hay que tener un respeto sagrado.
Lo que dice el material de estudio
En el curso Aprende Plantas Curativas, que fue el primero que tomé y el que me ayudó a organizar mi fichero por uso y no por familia botánica, el instructor fue muy claro: el Hipérico es de las plantas más estudiadas por la ciencia para la depresión leve a moderada. Sin embargo, tiene un peligro que mucha gente ignora: interactúa con muchísimos fármacos. Si tomás anticonceptivos, anticoagulantes o, lo más importante, si ya estás tomando antidepresivos recetados, el hipérico puede ser peligroso porque anula o potencia de forma descontrolada la medicación.
Recuerdo pasar dos horas buscando esta planta en los puestos de la zona solo para descubrir que acá en el Cono Sur a veces la confunden con otras amarillas que no tienen nada que ver. Esa es la importancia de estudiar con fotos y nombres científicos.
Lo que el curso no cubre del todo
El material explica muy bien la química, pero me quedó la duda de cuánto tiempo exacto se puede tomar sin que el cuerpo se acostumbre. Algunos dicen tres semanas, otros dicen tres meses. Yo, como bibliotecaria y no como médica, prefiero anotar que ante la duda, lo mejor es dejar descansar el organismo. Si sentís que la tristeza es muy profunda, ninguna planta reemplaza la terapia o la consulta con un psiquiatra. Las plantas acompañan, no hacen milagros solas.

¿Qué puedo tomar un lunes de lluvia torrencial cuando no quiero ni levantarme?
A principios de septiembre, un lunes de esos que el cielo se cae sobre Montevideo, me sentía así. Fui a mi fichero y busqué las notas sobre plantas adaptógenas y estimulantes suaves. Antes yo pensaba que solo el café servía para despertar, pero el café a veces me da taquicardia y me pone peor el ánimo después.
La recomendación de mis apuntes
En mis fichas de mi herbario digital, tengo anotado el romero. La profe Susana lo explicó así: el romero es un tónico circulatorio y cerebral. No es que te va a quitar la depresión, pero ayuda a que la sangre llegue mejor a la cabeza y te sientas más "despierta". Es ideal para esos días donde la niebla mental no te deja avanzar con el trabajo. Diez minutos después de tomar la primera taza caliente en la oficina fría de la biblioteca, empecé a sentir esa sensación de alivio muscular casi imperceptible, como si los hombros se me bajaran dos centímetros.
También tengo notas sobre la lavanda, pero no para tomarla, sino para olerla mientras estudio. En el curso dicen que el aroma ayuda a bajar el cortisol, que es la hormona del estrés. A veces, estar bien de ánimo es simplemente dejar de estar tan estresada.
Lo que todavía me genera dudas
Todavía no llegué a la parte del material que explica las proporciones exactas para tinturas madres, así que me quedo con la infusión simple. También me pregunto si el romero de mi jardín, que está cerca de la calle, tendrá las mismas propiedades que el que venden seco. Esas son las cosas que sigo anotando para investigar en el próximo curso que haga.

Reflexiones finales desde el mostrador de la biblioteca
Mirá, a veces me quedo mirando el brillo azulado de la pantalla de mi laptop iluminando las fichas de cartulina viejas que todavía guardo en el cajón de la biblioteca y pienso en mi madre. ¿Estará ella riéndose desde algún lado al verme preparar este té de melisa después de tantos años de ignorar los remedios de la abuela? Quizás sí, pero la diferencia es que ahora lo hago con un método, con bibliografía y sabiendo los límites.
Estudiar plantas me dio una estructura que no tenía. Ya no es "un yuyo para la tristeza", es entender que el sistema nervioso necesita apoyo y que la naturaleza nos da herramientas, siempre que las usemos con responsabilidad. Si te interesa empezar a armar tu propio fichero, el material que terminé recomendando siempre es el de Aprende Plantas Curativas, porque es el que me dio la base para no perderme entre tantos nombres y usos.
Si alguna vez sentís que el ánimo no repunta o si ya estás bajo tratamiento médico, por favor, no hagas experimentos por tu cuenta. Consultá con un profesional de la salud. Las plantas son maravillosas, pero hay que saber leerlas, igual que a los libros.